Somos sencillos y cercanos, nos gusta hablar largo y tendido con nuestros clientes amigos, mejor en persona. Eso nos ayuda a hacer un trabajo que sentiréis como vuestro en todo momento.
Llevamos en esto más de 15 años, aunque todos los días aprendemos algo nuevo. Nuestra experiencia es un valor añadido para que tu trabajo sea perfecto.
Nos encantan los detalles: las miradas padre en el altar, la decoración floral de la que casi no te acordabas, los niños y sus trastadas…
...vamos donde estés tu. Hemos trabajado en toda Andalucía y en Madrid, estamos deseando conocer sitios nuevos.
¿Fotógrafo de bodas? ¿Fotografía de embarazadas? ¿Fotos de recién nacidos? Si hace unos años alguien nos hubiera dicho que acabaríamos aquí, no nos lo habríamos creído. La verdad es que no es para todo el mundo: al principio era la responsabilidad lo que nos daba vértigo de meternos de lleno en el mundo de las bodas.
Todo empezó como tantas otras historias. Un hobby que se nos fue de las manos. La idea de ser fotógrafos profesionales en Sevilla nos parecía inalcanzable. Como todo principiante, empiezas comprándote una cámara pequeña y que no rompa tu presupuesto. "Para lo que la voy a usar, vale", piensas.
Pero eso cambia rápidamente. Ya no es solo para las fiestas familiares o las vacaciones. Un día te das cuenta de que la llevas siempre contigo: en cualquier bolsa, en la mochila, hasta en la guantera del coche. Y las fotos... cuantas más haces, menos te convencen. Porque ahora tienes el ojo entrenado. Has visto el trabajo de los mejores y, comparándolo, el tuyo te parece mejorable. Te frustras, claro, porque cada vez quieres hacerlo mejor.
Empiezas a apuntarte a cursos de fin de semana. Sin darte cuenta, pasas más tiempo viendo tutoriales de YouTube sobre composición, iluminación y retoque que navegando por redes sociales o viendo series.
La economía: un desastre, como cualquier hobby que se respete. Lo primero que aprendes es que todo tu equipo "se queda corto". Para conseguir esas fotos que tanto admiras, necesitas un objetivo más luminoso (más caro), una cámara con mejor rango dinámico (más cara). Y así vas invirtiendo cada vez más.
Pero no todo son sacrificios. También hay momentos geniales: cuando tus amigos y familia te dicen lo mucho que les gustan tus fotos. Vale, no son imparciales, pero se agradece. A diferencia de otros casos, las redes sociales no fueron nuestro gran impulso al principio.
Empezamos como profesionales haciendo fotos de embarazada y bebés de la forma más natural posible. Sin anuncios ni grandes campañas online. Las amigas que se quedaban embarazadas llamaban a Reyes para que les hiciera fotos. Poco a poco, empezaron a llamar amigas de amigas, compañeras de trabajo, conocidas por recomendación...
Y llegó la pregunta del millón: ¿Realmente queremos dedicarnos a esto profesionalmente? ¿En serio la gente nos va a pagar por fotografiar a sus hijos?
Al principio, no lo teníamos nada claro. Creamos la primera web, luzneutra.es, en 2007 con Dreamweaver y HTML, sin ni idea de diseño o programación. Fotográficamente, algunas fotos de esa época nos siguen gustando, aunque se nota la evolución hasta lo que hacemos ahora.
Para nosotros, lo más importante siempre han sido la fotografía y nuestros clientes. Desde los primeros que confiaron en nosotros sin experiencia ni "nombre", hasta los actuales que nos encuentran por diferentes vías. Sentir esa responsabilidad es lo que nos empuja a dar siempre lo mejor.
Porque ganar dinero hoy cuesta más que nunca. El cliente que decide confiar en nosotros e invertir su dinero se merece lo mejor que podamos ofrecer como fotógrafos, ya sea en Sevilla o donde nos llamen. Y "lo mejor" para nosotros siempre se ha resumido en algo muy simple pero complicado: hacer el mejor reportaje de fotos que seamos capaces.
Al final, ahora cualquiera puede hacer fotos con el móvil sin despeinarse... precisamente por eso. Porque las fotos que puede hacer un profesional no tienen comparación con las de un aficionado. Y no es cuestión de equipos caros o de facturas. Lo importante es que las imágenes transmitan. Ese es el poder real de una fotografía: que puedas ver lo que estaba pasando en ese momento de tu historia.
Estamos seguros de que nunca olvidarás el día de tu boda. Tus sentimientos, tus ilusiones, su cara en el altar... Pero piensa en cómo le contarás a tus hijos cómo fue ese día. Cómo era tu vestido, cómo eran sus primos cuando aún eran niños...
Una imagen vale más que mil palabras, pero imagina poder contar tu boda con mil imágenes. Detalles únicos que no caerán en el olvido. Y lo mejor es que no solo lo disfrutarás tú: el valor de esas imágenes crecerá con el tiempo, será un tesoro que no se paga con dinero. Tus hijos y nietos sabrán cómo eran sus padres, abuelos, bisabuelos a través de las fotos de tu boda.
No es solo cuestión de unas imágenes. Las fotografías congelan el tiempo: puedes saber cómo era la ropa de esa época, los coches que circulaban, cómo estaba decorada tu casa... Y esas imágenes permanecerán en tu familia para siempre. Un patrimonio que con el tiempo tendrá un valor incalculable.
Es curioso, pero como decía el gran fotógrafo de bodas mexicano Fer Juaristi: trabajamos para personas que aún no han nacido, para bebés que un día serán adultos, para hijos o nietos que todavía no han llegado. Y lo mejor es que mientras el valor de nuestro trabajo aumenta, lo que costó se olvida en cuanto entregas la primera foto.
No nos vamos a hacer ricos haciendo fotos en Sevilla o en cualquier parte del mundo, pero el orgullo de saber que nuestro trabajo quedará para siempre en las familias de nuestros clientes nos llena de satisfacción. Saber que lo que haces cada día tiene un valor real es lo que hace que cada mañana queramos levantarnos y dar lo mejor de nosotros.
Sin duda, algo que caracteriza a los reportajes de comunión actuales es que la naturalidad, la alegría, los reportajes cuidados en exteriores y el movimiento han ganado la partida a los posados tradicionales en un estudio. Esta transformación no ha sido casualidad: refleja un cambio profundo en cómo las familias entienden estos momentos tan especiales.
Los niños que hacen la Primera Comunión (en Sevilla o en cualquier sitio) ya no son como antes. Actualmente deciden, opinan, tienen sus gustos muy definidos, y sus padres valoran mucho más retratar a sus hijos de una forma natural y alegre que capture su verdadera personalidad. Son niños más seguros de sí mismos, con intereses diversos, que practican deportes, tocan instrumentos, tienen aficiones muy marcadas... y todo eso forma parte de quiénes son.
Por eso, cada vez más familias buscan que el reportaje de comunión refleje no solo el momento religioso, sino también la esencia del niño o niña: su forma de reír, su manera de moverse, esos gestos únicos que lo hacen especial. Queremos captar su mirada curiosa, su energía natural, incluso esos momentos de timidez que también forman parte de su carácter.
Hoy día son pocos los estudios que aún continúan realizando fotos posadas, esas típicas que todos tenemos en nuestras casas: niños con las manitas orando junto a una columna de mármol y un fondo estampado. Esas imágenes, aunque técnicamente correctas, no conseguían transmitir la personalidad real del niño, su alegría genuina o la emoción de la familia.
Por suerte, esa estampa artificial que hacía que muchas familias no quisieran contratar un fotógrafo para el reportaje de comunión de su hijo ha cambiado completamente. Los espacios naturales han tomado protagonismo: parques con buena luz, rincones con encanto en el centro histórico de Sevilla, jardines familiares, o incluso la propia casa donde el niño se siente más cómodo y natural.
Actualmente, las fotos de comunión se realizan con mucha más sensibilidad. Intentamos retratar la personalidad auténtica del niño o de la niña, verdadero protagonista del evento, pero sin olvidar que forma parte de una familia. Le damos también un papel importante a los demás miembros: los papás (que muchas veces están más nerviosos que el propio niño), los hermanos pequeños que corretean alrededor, los abuelos emocionados, e incluso las mascotas de la casa.
No sería la primera vez que hacemos un reportaje con el perro de la familia incluido en las fotos. Al fin y al cabo, para los niños, su mascota es sin duda un miembro más de la familia, y forma parte de su día a día y de sus momentos especiales.
Este enfoque nos permite crear imágenes que van mucho más allá del simple registro del evento: buscamos esos momentos de complicidad entre hermanos, la mirada orgullosa de los padres, la emoción contenida de los abuelos, la risa espontánea cuando algo no sale como estaba planeado...
Para nosotros es todo un orgullo y una responsabilidad realizar este tipo de encargo. Supone participar de la vida de una familia en un momento muy especial, retratar instantes que sin duda serán un recuerdo precioso, no solo para los niños (que algún día serán adultos y podrán enseñar estas fotos a sus propios hijos), sino sobre todo para todo el hogar.
Estos reportajes de comunión se convierten en una cápsula del tiempo que conserva no solo cómo era el niño a los 8 o 9 años, sino también cómo era la familia en ese momento: las sonrisas, las miradas, los abrazos, incluso la decoración de la casa o el jardín donde crecieron sus primeros recuerdos.
Es emocionante pensar que dentro de 20 o 30 años, cuando ese niño sea padre, podrá abrir el álbum y no solo recordar su comunión, sino también revivir cómo era su infancia, cómo le miraban sus padres, cómo jugaba con sus hermanos... Ése es el verdadero valor de una fotografía profesional: crear un legado familiar que trasciende el momento.
Nadie duda de que hoy en día la imagen es fundamental para cualquier empresa. No solo las fotos de productos tienen que ser atractivas para impulsar las ventas; los servicios, el equipo humano y la propia identidad visual de la organización son elementos cruciales para transmitir los valores de una empresa y generar confianza en el mercado.
En pleno siglo XXI, sabemos que la imagen y la forma en que presentamos nuestras ideas o habilidades son determinantes para el éxito. Esto es especialmente cierto en el ámbito empresarial y corporativo, donde la primera impresión puede marcar la diferencia entre cerrar un negocio o perder una oportunidad.
Los clientes investigan en Internet antes de comprar: buscan opiniones, reviews, fotos y vídeos de todo aquello que les interesa. Este comportamiento del consumidor moderno ha convertido la fotografía profesional en una inversión imprescindible, no en un gasto opcional.
Ya nadie cuestiona que una web debe tener una imagen cuidada que no se deje al azar. Colores y logos corporativos, tipografías adecuadas, textos bien redactados... pero ¿y las imágenes? Por desgracia, aún hay empresas que no confían las imágenes de su web a fotógrafos profesionales de calidad, perdiendo así clientes potenciales y oportunidades de negocio que podrían haber sido suyas.
La diferencia es abismal: una imagen amateur puede transmitir falta de profesionalidad, mientras que una fotografía de calidad comunica seriedad, atención al detalle y compromiso con la excelencia.
[caption id="attachment_3032" align="aligncenter" width="800"]Entre los servicios que ofrecemos a nuestros clientes empresariales se encuentran:
Fotos de empleados y equipos directivos para perfiles en redes sociales corporativas, autoría en artículos o ponencias, webs corporativas, organigramas de empresa, memorias anuales y comunicación interna.
Este es uno de los trabajos de fotografía corporativa más demandados por las empresas que cuidan la imagen de su organización. Una visión profesional de los miembros del equipo genera confianza y humaniza la marca. Realizamos sesiones tanto en nuestro estudio como en las propias instalaciones de la empresa, adaptándonos a la identidad visual corporativa.
Las imágenes de los productos de su empresa son fundamentales para mejorar las cifras de venta. ¿Quién va a comprar algo que no se vea perfecto y no invite a adquirirlo?
Unas fotografías de calidad de su catálogo de productos son esenciales, tanto para el catálogo tradicional impreso como, especialmente, para e-commerce y tiendas online. En el mundo digital, donde el cliente no puede tocar el producto, la fotografía es su única referencia tangible.
Fotos profesionales para la carta de su bar/restaurante. Lo "foodie" ya no es una tendencia pasajera, ha llegado para quedarse. Impulse su negocio con fotografías atractivas de su carta que hagan que los platos hablen por sí solos.
Promocione sus especialidades en redes sociales y despierte el apetito de sus clientes antes de que crucen la puerta. Como dice el refrán: "se come primero con los ojos", y en la era de Instagram, esto es más cierto que nunca.
Fotógrafos especializados en eventos corporativos, congresos y convenciones. En la era de la comunicación inmediata, su empresa no puede permitirse esperar para dar difusión a sus eventos más importantes.
Cubrimos todo tipo de actividades del sector MICE:
La fotografía de eventos corporativos actual puede dar a su empresa la visibilidad que merece. Desde notas de prensa hasta contenido para redes sociales, las posibilidades de difusión son infinitas. Documentamos ponencias, capturamos momentos de networking, retratamos la participación de asistentes y creamos un archivo visual completo del evento.
Mercado inmobiliario de alto impacto. ¿Necesita vender su vivienda? ¿Quiere documentar el diseño de su reforma? ¿Tiene en alquiler un local comercial? ¿Se dedica al sector inmobiliario?
Entonces necesita fotografías profesionales de máxima calidad que respeten las proporciones de los espacios, maximicen la iluminación natural y artificial, y destaquen los puntos fuertes de cada propiedad. En pocas palabras: fotografías que vendan.
Tenemos amplia experiencia en el sector inmobiliario y conocemos perfectamente la importancia que tiene una imagen de calidad a la hora de promocionar, alquilar o vender cualquier inmueble. Sabemos cómo hacer que un espacio pequeño parezca más amplio, cómo aprovechar la mejor luz del día y cómo destacar los elementos más atractivos de cada propiedad.
La fotografía corporativa va mucho más allá de hacer fotos bonitas. Se trata de entender los objetivos de comunicación de cada empresa, conocer su público objetivo y crear imágenes que conecten emocionalmente con sus clientes potenciales.
Trabajamos en estrecha colaboración con departamentos de marketing, agencias de comunicación y equipos directivos para asegurar que cada imagen esté alineada con la estrategia de marca y los valores corporativos.
No permita que la imagen de su empresa se vea empañada por fotografías de escasa calidad que empobrezcan los esfuerzos de su equipo comercial y de marketing. En un mercado tan competitivo, cada detalle cuenta, y la calidad visual puede ser el factor decisivo que incline la balanza a su favor.
Confíe en profesionales de la imagen que entiendan las necesidades específicas del mundo empresarial. Porque al final del día, una inversión en fotografía profesional es una inversión en el crecimiento y la reputación de su negocio.
Aunque comenzamos hace más de diez años en la fotografía profesional retratando a mamás embarazadas y bebés recién nacidos, la verdad es que poco a poco nos hemos ido especializando en realizar reportajes de boda. Fue una transición natural: las familias que habían confiado en nosotros para inmortalizar los primeros momentos de sus hijos, después nos pedían que estuviéramos presentes en sus celebraciones más importantes.
Sevilla es una ciudad que, aunque al principio pueda parecer complicada para un emprendedor, una vez que demuestras tu buen hacer y le sumas un poco de pasión, te abre los brazos de par en par. Es una ciudad con una rica tradición de celebraciones, donde cada boda tiene su personalidad única, desde las más íntimas en cortijos rurales hasta las grandes celebraciones en palacios históricos del centro.
Tenemos la suerte de que cada vez más parejas de novios confían en nuestras fotos de boda y, además, nos dan mucha libertad para desarrollar un trabajo cada vez más artístico y menos rígido. Esta confianza nos permite experimentar, buscar ángulos diferentes, captar momentos únicos que de otra forma pasarían desapercibidos.
Evidentemente, una boda tiene sus protocolos y hay que ceñirse a ellos en muchas ocasiones: el intercambio de anillos, el beso, la salida de la iglesia... Pero desde hace unos años, el estilo fotográfico que más nos emociona y que más demandan nuestros clientes es el del fotoperiodismo de bodas. Ya no buscamos fotos casuales, pero sí las más naturales, las que transmiten un sentimiento real, una historia auténtica. Nada de posados forzados.
Preferimos esos momentos espontáneos: la risa cómplice entre amigas mientras se prepara la novia, la emoción del padre al verla con el vestido puesto, la mirada de nerviosismo y felicidad del novio esperando en el altar, los niños corriendo entre las mesas durante el banquete... Esos son los instantes que realmente importan.
Queremos que los protagonistas de nuestros álbumes de bodas sean los novios y sus emociones puras: la alegría de un día sin igual, las miradas de amor entre ellos, los amigos y su complicidad natural, la familia siempre atenta y emocionada. También esos pequeños detalles que hablan de la personalidad de cada pareja: los zapatos que eligió ella, el reloj que heredó él de su abuelo, las flores que decoraban la mesa, la nota que se escribieron el uno al otro...
Estos detalles no son casuales. Un fotógrafo profesional sabe que en ellos se esconde la esencia de cada historia de amor. Son piezas de un puzzle que, cuando las unes todas, te cuentan mucho más que una simple celebración: te narran una historia de amor única e irrepetible.
¿Te imaginas tu gran día? Nosotros también lo imaginamos desde el primer momento en que nos conocemos. Por eso trabajamos con una dedicación que va más allá de lo profesional. Preparamos cada boda como si fuera la nuestra propia, estudiando la luz de cada espacio, conociendo los rincones especiales de cada lugar, coordinándonos con otros proveedores para que todo fluya sin interrupciones.
Porque al final del día, cuando la música pare y los invitados se vayan a casa, lo que quedará para siempre serán las fotografías. Y ahí está nuestra mayor responsabilidad: hacer que cada imagen sea un pedacito de historia que puedas revivir una y otra vez, que te transporte a ese momento exacto y te haga sentir de nuevo todas esas emociones.
Trabajamos para hacerlo inolvidable, no solo el día de tu boda, sino cada vez que abras ese álbum durante el resto de tu vida.
Comenzamos nuestra carrera como fotógrafos profesionales realizando fotos de embarazadas y recién nacidos hace ya más de una década. Sin duda, estos siguen siendo nuestros encargos favoritos por muchos motivos que van mucho más allá de lo puramente profesional.
Existe algo mágico en documentar el momento más transformador en la vida de una pareja: la llegada de su primer hijo o la ampliación de su familia. Es un privilegio ser testigos de esa mezcla única de nerviosismo, ilusión, amor incondicional y expectación que solo vive una familia esperando a su bebé.
A día de hoy se puede decir que somos auténticos especialistas en reportajes de embarazo y bebés. Solo en 2016 realizamos más de 70 reportajes de este tipo, y si hubiera sido por nosotros, habríamos hecho muchos más. Cada año, estas cifras siguen creciendo, lo que nos permite perfeccionar constantemente nuestra técnica y sensibilidad hacia estos momentos tan especiales.
Esta experiencia nos ha enseñado que cada embarazo es único, cada pareja tiene su propia forma de vivir la espera, y cada bebé llega al mundo con su propia personalidad. Por eso, nunca hacemos dos reportajes iguales.
Hay una especie de estado especial de gracia en una pareja embarazada que es imposible de recrear artificialmente. La complicidad natural entre ellos, las miradas cargadas de significado, los gestos de cariño espontáneos, las manos que se buscan instintivamente para posarse sobre la barriga... La dulce espera crea momentos de una belleza genuina que solo hay que saber captar.
En nuestros reportajes de embarazo, buscamos esas conexiones auténticas. El momento en que él le habla al bebé a través de la barriga, cuando ella se acaricia instintivamente mientras piensa en su futuro hijo, o esas risas cómplices cuando sienten una patadita inesperada durante la sesión.
Hacer fotos a una mujer embarazada no es fácil: se requiere sensibilidad, buen gusto y, sobre todo, saber estar. Hoy día, haciendo una búsqueda sencilla en Internet, casi todas las fotos se parecen mucho unas a otras, y eso no es algo positivo para nadie.
Afortunadamente, en la actualidad hay posibilidades enormes para crear un reportaje fotográfico verdaderamente especial para una pareja embarazada. Podemos elegir cuidadosamente el escenario más adecuado para cada pareja, el mejor momento del día para la luz, la época del año que más les guste...
Atrás quedaron los días en los que todo se reducía a un estudio frío y a fotos estereotipadas de patucos sobre una barriguita. Con los medios técnicos y, sobre todo, la creatividad y sensibilidad de que disponemos ahora, podemos crear trabajos realmente impresionantes que cuenten la historia única de cada familia.
Nos gusta proponer localizaciones que tengan significado para la pareja: el lugar donde se conocieron, su parque favorito, la playa donde se comprometieron, o simplemente su hogar, donde pronto resonarán los primeros llantos de su bebé.
¿Qué decir sobre las fotos de recién nacidos? Esta es, sin duda, una de las especialidades fotográficas más exigentes y gratificantes que existen. Trabajar con bebés de pocos días requiere una paciencia infinita, conocimientos sobre sus ritmos naturales, y una delicadeza extrema.
Los recién nacidos tienen su propio horario: duermen cuando quieren, comen cuando lo necesitan, y solo están cómodos cuando todas las condiciones son perfectas. Por eso, nuestras sesiones de fotografía newborn están completamente adaptadas a sus necesidades, nunca al revés.
No nos gustan las modas fotográficas, porque por definición son pasajeras y artificiales. Cuando nos planteamos hacer las primeras fotos de un bebé recién nacido, tenemos que pensar que esas imágenes deben perdurar en el tiempo, ser eternas. Y eso no casa bien con tendencias que dentro de unos años parecerán obsoletas.
Hemos visto pasar muchas modas en fotografía newborn: desde los montajes excesivamente elaborados hasta los accesorios temáticos que distraen la atención del verdadero protagonista. Nosotros preferimos un enfoque más puro y atemporal.
Intentamos que nuestras fotos de recién nacidos sean las mejores posibles y que sigan emocionando dentro de 20 o 30 años. Por eso no nos dejamos llevar por modas pasajeras o tendencias que puedan parecer forzadas.
Lo más importante es siempre el bebé: su perfecta pequeñez, sus gestos tiernos, esas manitas diminutas, los primeros bostezos, la paz absoluta de su sueño... Nos centramos en captar la esencia pura de esos primeros días de vida, cuando todo es nuevo y perfecto.
Trabajamos con luz natural siempre que es posible, utilizamos texturas suaves y colores neutros que no compitan con la belleza natural del bebé, y creamos composiciones sencillas pero cargadas de emoción.
Pensamos constantemente en que las fotos de bebés que hagamos hoy sean un tesoro para mañana. Cuando ese bebé sea adulto y tenga sus propios hijos, cuando los abuelos ya no estén, esas imágenes serán lo único que quede de esos primeros momentos tan fugaces.
Por eso ponemos tanto cuidado en cada detalle: desde la calidad técnica hasta la carga emocional de cada imagen. Porque sabemos que estamos creando recuerdos que acompañarán a esa familia durante generaciones.
Cada reportaje de embarazo y recién nacidos es para nosotros una responsabilidad enorme y un honor. Somos conscientes de que estamos documentando el momento más importante en la vida de esa familia, y esa responsabilidad nos impulsa a dar siempre lo mejor de nosotros mismos.
Desde la primera consulta hasta la entrega final de las imágenes, acompañamos a cada familia con la dedicación y el cariño que merecen estos momentos irrepetibles.